Alberto Fujimori se encuentra incómodo en la casa de su hija Keiko. Según sus allegados, no tiene autonomía para recibir visitas ya que se trata de un departamento pequeño y en principio, acordaron que solo su abogado Elio Riera, y un par de personas más, serían los únicos en llegar a esa morada para coordinar acciones legales y de salud del ex mandatario. El “chino” está tratando de mudarse a otro lugar, pero por el momento no hay ningún voluntario que desee prestarle su casa y cubrir sus necesidades de salud y alimentación. No sabemos si es por falta de “amigos” o porque nadie quiere tenerlo de vecino, ya que probablemente se convierta en un lugar muy concurrido por sus partidarios… y también sus opositores.







